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Gasas, pinzas o tijeras olvidadas dentro del paciente: una negligencia muy común

negligencias medicas

Quizás por lo difícil de comprender para el resto de mortales las negligencias médicas por olvido de material quirúrgico son unas de las que más nos llaman la atención. Y son por ello de las primeras que encontraremos en los titulares de las noticias.

Operar a un paciente y olvidarse parte del material que hemos estado usando durante la operación es inadmisible pero sin embargo ocurre más veces de lo esperado. 

La saturación de las salas de urgencias hospitalarias, las de los diferentes estamentos del área, la falta de tiempo de la que se quejan cada vez más facultativos, el exceso de trabajo son algunas de las razones que pueden provocar una negligencia médica.

La falta de tiempo, con los turnos muy prolongados, el estrés pueden causar desde fatiga, falta de atención hasta el síndrome del Burn Out. Estos componentes vuelven a los médicos personas humanas y no máquinas infalibles.

Cualquier pequeño despiste o la no observación escrupulosa de los protocolos desencadena una serie de fallos que culmina con gasas u otro material quirúrgico dentro del paciente. De hecho existen fallos realmente llamativos (dejarse unas pinzas o tijeras) y bastante difíciles de comprender.

¿Cómo se dan cuenta los pacientes de que han sufrido este tipo de negligencia?

En muchos casos el hallazgo del material que se han dejado olvidado en el interior del paciente tras la intervención se da de forma casual, en alguna otra intervención o en alguna prueba radiológica.

En ese caso el material es totalmente visible en las radiografías, brillando como un delator cruel de los errores del equipo médico anterior. Los pacientes, mientras tanto, han vivido ajenos a ser portadores inconscientes de un objeto extraño a su propio cuerpo.

Tenemos que recordar que el material quirúrgico en su mayoría está fabricado para no ocasionar reacciones corporales. El cuerpo termina fusionándose con el objeto, aceptando este como una parte de su anatomía.

En otros casos es debido a las quejas de los pacientes, que empiezan a sufrir los síntomas que el objeto extraño está causando en su cuerpo. Las gasas se infectan, el objeto se encuentra pinzando un nervio o se ha desplazado.

Cuando esto último ocurre, si no se interviene de forma rápida (y en muchos casos aunque la pericia de los médicos  sea la mejor y su actuación lo más rápida posible) puede ocurrir que el objeto olvidado haya provocado graves daños.

Desde daños como  pequeñas hemorragias, a graves infecciones, incluso puede llegar a provocar el fallecimiento del paciente.

¿Qué consecuencias tiene este tipo de negligencias médicas?

Como hemos apuntado puede tratarse de lesiones, infecciones, hemorragias a la muerte del paciente que la ha padecido.No solamente tendrán que sufrir lo que es pasar por un quirófano a que les extirpen el material olvidado, someterse otra vez a anestesia y a un post operatorio.

Sino que además estas negligencias afectan psicológicamente al paciente. Este pierde toda la confianza en los médicos en general, puede padecer desde ansiedad a depresión post traumática.

Y si las lesiones han sido graves, puede llegar a verse comprometida su vida social y laboral. Por lo tanto, aunque este tipo de errores parezca más de “chiste” que una realidad puede llegar a tener consecuencias nefastas.

¿Qué hacer en estos casos?

Si creemos que hemos sido víctimas deberemos acudir a un hospital para comprobar la negligencia y que nos subsanen el error. Ponernos en contacto inmediatamente con un abogados negligencias médicas.

En estos casos podremos llegar a un acuerdo con los responsables o decidir interponer una demanda judicial. Este tipo de demandas no solamente nos  aseguran que,  de comprobarse dicha negligencia, recibamos una indemnización sino que evitan que este tipo de situaciones puedan llegar a repetirse.