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LAS BONDADES DEL CLIMA MALLORQUÍN

El mar Mediterráneo ofrece una calma a sus ciudades más cercanas, notándose esa regularidad también en su clima. La brisa marinera consigue que las temperaturas sean benévolas tanto con el visitante como con el local y presenta una de las mejores razones para llevar a cabo el alquiler vacacional Mallorca.

Ese contacto con el mar consigue que pese a la subida de temperaturas que se produce durante el verano, la sensación térmica sea mucho más agradable que, por ejemplo, en el interior de la península. Ciudades como Madrid o Sevilla, aunque puedan disfrutar de otros placeres urbanos, sufren veranos asfixiantes y sofocantes donde el ventilador es una necesidad y la huida a destinos con playa la única salida posible.

Mallorca, al igual que ocurre con sus hermanas islas baleares, tiene un clima típicamente mediterráneo y el número de precipitaciones es muy reducido si se lleva a cabo un porcentaje anual (aunque también depende de si nos encontramos en zona de sierra o de playa).

La temperatura media anual fluctúa entre los 16º y 18º C, llegando a unas máximas habituales de entre 28 y 31º C en los días más calurosos de verano. Durante la noche, la bajada de temperaturas se regula hasta los 10º C.

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Estas temperaturas son regulares a lo largo de la isla, pero dependiendo de la zona que elijas para comprar o alquilar una vivienda, tus máximas y mínimas serán diferentes. Por suerte, Mallorca puede presumir de contar con zonas naturales ideales para todo tipo de amante de la naturaleza: tanto si el agua es tu segundo medio o si disfrutas de perderte entre montañas.

Mallorca está formada por dos pequeñas cordilleras que dividen en partes la isla más grande de las Baleares. Estás son las famosas Sierra de Tramontana y la Sierra de Levante, ubicadas en el noroeste y sudeste de la ínsula. Las montañas más altas se encuentran en la Sierra de Tramontana (sus acantilados no tienen parangón) mientras que los relieves más regulares conforman la Sierra de Levante.

Las playas mallorquinas son uno de los mayores reclamos de la isla. Tranquilidad y jolgorio, agua cristalina y arena fina para disfrutar del sol a una temperatura adecuada y zambullirse en el mar en cuánto sea necesario. Por ello, desde el Ayuntamiento de Palma no han tardado en buscar la manera de acercar estos destinos a todo su público a través de información digital sobre estado y características de varias de las playas más conocidas.

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